Cuando
nuestras acciones, reflejos de nuestras intenciones y pensamientos,
traen felicidad a nuestro entorno y a nosotros mismos, podemos
determinar que son buenas y nos llevan a alcanzar paz, felicidad y
liberación.
Cuando nuestras acciones reflejos de nuestras intenciones y pensamientos no nos hacen felices ni a nosotros mismos ni a los demás, podemos determinar que son “malas” y nos conducen al dolor y el sufrimiento que nos trae ira y nos sumerge en la ignorancia.
Cuando nuestras acciones reflejos de nuestras intenciones y pensamientos no nos hacen felices ni a nosotros mismos ni a los demás, podemos determinar que son “malas” y nos conducen al dolor y el sufrimiento que nos trae ira y nos sumerge en la ignorancia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario